Cómo se miden las cifras de este sitio
Este sitio publica una sola cotización bancaria real para el Centenario: la de Banorte. El valor del oro se calcula aparte, con el precio mundial y el tipo de cambio del peso. Aquí se explica el proceso, sus límites y lo que un lector no debe concluir.
Una sola cotización real
La compra y venta del Centenario que aparecen en este sitio son las cifras publicadas por Banorte, leídas una vez al día a las 8:00 de la mañana, hora de la Ciudad de México, desde una página pública que copia banorte.com/Indicadores. La página del banco no pudo leerse directamente. Esa misma fuente lista otros bancos y distribuidores, pero advierte que toda fila distinta a Banorte es una estimación propia, un ajuste fijo sobre el precio del banco.
Las filas estimadas no se imprimen aquí porque no son cotizaciones reales. Un lector que ve una tabla con varios bancos puede creer que está comparando ofertas, cuando en realidad es un solo precio con márgenes inventados. La única cifra verificable es la de Banorte, y por eso es la única que se publica.
El valor del oro, calculado aparte
Un Centenario contiene 37.5 gramos de oro fino, como lo indica el Banco de México. El valor del metal se obtiene multiplicando ese peso por el precio mundial del oro por gramo, convertido a pesos al tipo de cambio del mercado abierto. El precio del oro proviene de un proveedor y el tipo de cambio de otro; ninguno sale de la página que lleva la cotización de Banorte.
Para que el metal y la cotización del banco sean comparables, se exige que la cifra de oro de la página fuente coincida con la nuestra dentro de un margen de uno y medio por ciento. Si difieren más, la lectura se rechaza y se mantiene la anterior. Así, el valor del oro no depende de la misma fuente que el precio del banco.
La pérdida de ida y vuelta
La brecha entre compra y venta de Banorte es el costo de comprar un Centenario y venderlo de vuelta el mismo día. El banco vende por encima del valor del metal y compra por debajo; la suma de ambas diferencias es lo que el cliente pierde en el viaje redondo. Por eso, la moneda no es un instrumento para entrar y salir en el día.
El tamaño de la brecha cambia con las condiciones del banco y del mercado del oro. No es una comisión fija ni un impuesto; es el margen con el que el banco cubre sus costos y su riesgo. Un lector que quiera conservar el valor del oro debe entender que la liquidez inmediata tiene un precio, y que ese precio es la brecha completa.
Lo que este sitio se niega a imprimir
No se publican filas estimadas de otros bancos, porque no son cotizaciones reales. Tampoco se publica un precio para la Onza Libertad de oro, ya que no se encontró una cotización bancaria para esa moneda; solo se muestra su valor en oro fino. Los pronósticos no tienen lugar aquí: el sitio muestra los precios tal como fueron publicados, sin decir hacia dónde van.
Una lectura se rechaza si la venta de Banorte está fuera de una banda plausible o si la compra no está por debajo de la venta. También se rechaza si el titular de la página y la línea de Banorte no coinciden, si el precio del oro difiere más de uno y medio por ciento del nuestro, si la venta no está entre cero y treinta por ciento sobre el metal, si la compra no está entre tres y treinta y cinco por ciento bajo el metal, o si la página tiene más de tres días de antigüedad. En todos esos casos, la lectura anterior permanece visible.